Peter Brook, genio que revolucionó el teatro

El director de teatro Peter Brook destacó por renovar la escena con obras como la célebre Mahabharata, una obra de nueve horas sobre la mitología hindú, creada en 1985 y adaptada al cine en 1989.

Entre otros montajes que también generaron un importante impacto en el teatro fueron las adaptaciones que hizo de Shakespeare con Hamlet, Lear, La tempestad, Timón de Atenas y El sueño de una noche de Verano.

¿Quién fue Peter Brook?

Peter Brook debutó como director a los 17 años. En 1964 impresionó en Londres y Nueva York con su obra Marat/Sade, con la cual fue galardonado con el premio Tony, y tres años más tarde escribió El espacio vacío, uno de los textos teatrales más influyentes de la historia.

Vivió en París desde principios de la década de los años 70 donde creó el Centro Internacional de Investigación Teatral en una antigua sala de música llamada Bouffes du Nord. Su producción en 1970 de El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, en un gimnasio de cubos blancos marcó un parteaguas.

 

Teatro UNAM lo describió como “un gigante inagotable y revolucionario de la escena contemporánea”. El Festival Internacional Cervantino, donde participó en dos ocasiones, señaló que Brook “creía que en cualquier espacio vacío se podía hacer teatro, logrando así montajes impecables y extraordinarios”.

Se inició en el teatro a los 18 años con el Doctor Fausto, de Christopher Marlow, desde ese momento hasta el final de su vida se dedicó de lleno a este arte, pese a que en los últimos años tenía problemas de visión. A los 92, por ejemplo, escribió y protagonizó El prisionero, puesta que narra la historia de su viaje por Afganistán, antes de la invasión soviética, mientras filmaba el largometraje Encuentros con hombres notables.

Solía decir que la relación entre el actor y el espectador era la “única realidad teatral”, por lo que siempre estuvo experimentando sobre ese tópico en África, Irán y Estados Unidos.

Fue director de producciones del Royal Opera House y en la Royal Shakespeare Company dirigió montajes con actores como Laurence Olivier y Glenda Jackson. Gran parte de su carrera en Francia estuvo al mando del teatro parisino Les Bouffes du Nord, donde reinventó la manera de dirigir obras de teatro, siempre alejado de lo tradicional.

También incursionó en la ópera, el cine y la crítica teatral. Su primera cinta fue la adaptación de la novela El señor de las moscas, en 1963.

En 2019 fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias, al ser considerado el “mejor director teatral del siglo XX” y por abrir “nuevos horizontes a la dramaturgia contemporánea”. En aquella ocasión Brook decía que seguía trabajando porque, “si no, la vida no tiene interés”.

Fue uno de los artistas internacionales que se solidarizó con México tras los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017, dando un mensaje de esperanza.

 

LA RAZÓN

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