López Obrador se encontrará un presupuesto ajustado para cumplir sus promesas

Para financiar las 100 acciones anunciadas en su toma de posesión, el presidente Andrés Manuel López Obrador encontrará ingresos presupuestarios que están cada vez más exhaustos, en un escenario en el que el gasto irreductible se “come” cada vez más el presupuesto.

La reciente actualización de las finanzas públicas de la Secretaría de Hacienda muestra que este año los ingresos totales del sector público alcanzarán 5 billones 15 mil millones de pesos, lo que implicará el segundo año consecutivo de reducciones en términos reales, ya que en 2017 cayeron 3.7% anual y este año la cifra indicada señalará un decremento de 3.3% anual.

Esta situación se deriva, por un lado, del “agotamiento” de la Reforma Fiscal de 2013, que impulsó los ingresos tributarios de un billón 907 mil millones de pesos en ese año a tres billones 18 mil millones en 2016, lo que implicó un incremento de
16.5% promedio anual real en este lapso.

Sin embargo, desde ese año los ingresos tributarios empezaron a caer y al cierre de 2018 Hacienda prevé recaudar tres billones 13 mil millones de pesos, lo que implicará una caída 0.1% promedio anual en términos reales entre 2016 y 2018.

Por otro lado, los menores ingresos totales también se explicarán por los recursos petroleros y los no tributarios (derechos, aprovechamientos y otros), que en conjunto nunca levantaron cabeza en el sexenio, puesto que pasaron de dos billones 788 mil millones de pesos a dos billones, lo que representará una caída promedio anual real de 5.4% entre 2013 y 2018.

Para el siguiente año, analistas prevén que los ingresos presupuestarios enfrentarán diversos riesgos, tales como un menor crecimiento económico, que el equipo económico del gobierno anticipa en 2% (desde el 2.1% de este año), a probables menores precios del petróleo como lo ha mostrado la tendencia reciente, y también en caso de aprobarse la promesa de López Obrador de reducir el IVA y el ISR en la frontera norte por un lado, y de relajar los criterios de fiscalización a contribuyentes.

 

GASTO

En cuanto al gasto público, el panorama para el próximo gobierno tampoco se ve halagüeño, puesto que toca destinar cada vez más recursos a conceptos que no son susceptibles de recortes, como los intereses de la deuda, las participaciones a los estados y el pago de pensiones y jubilaciones.

Este año estos rubros totalizarán dos billones 287 mil millones de pesos, la cifra más alta de la historia e implicará un crecimiento de 6.3% promedio anual en el sexenio, lo que ocasionará que absorban cerca de la mitad (45.6%) de los ingresos totales, también la relación más alta desde 1990.

Para 2019 no se prevé que estos rubros de gasto se reduzcan, debido que el presidente López Obrador adelantó el sábado en el Congreso que los intereses de la deuda alcanzarán 800 mil millones de pesos, un aumento de 8.5% en términos reales frente a lo aprobado para este año.

Asimismo, estará el aumento natural del número de jubilados a los que se sumarán algunas personas que de manera extraordinaria están solicitando su retiro anticipado, debido a la esperada reducción de salarios en el sector público federal.

El 2 de noviembre se anunció que 928 mil millones de pesos se destinarán al pago de pensiones y jubilaciones el año entrante,
lo que implicaría un aumento de 13% real frente a lo aprobado este 2018.

Además, diputados de Morena han destacado que el pago de participaciones el siguiente año será mayor que el de este año.

 

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Reto, recaudar menos en el norte

Bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16 a 8% y el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a personas morales de 35 a 20% en la frontera norte, como lo prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador, representará una pérdida recaudatoria de 104 mil 412 millones de pesos, calculó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

En un ejercicio de simulación, el CIEP concluyó que los menores ingresos por IVA serán cercanos a los 55 mil 163 millones de pesos, en tanto que la del ISR sería de 49 mil 248 millones de pesos.

La pérdida recaudatoria total representará 52.6% del gasto requerido para financiar cinco programas sociales prioritarios propuestos por el nuevo gobierno, y que recientemente BBVA Bancomer calculó en un costo de 198 mil 562 millones de pesos.

Estos programas sociales son Jóvenes construyendo el futuro que tendrá un costo 22 mil 320 millones de pesos; Sembrado vida con 24 millones de pesos; la pensión para adultos mayores con 104 mil 15 millones de pesos, Becas para la educación media superior con un gasto de 32 mil 939 millones de pesos, y la pensión para discapacitados con 15 mil 288 millones de pesos.

“El reto de cuadrar todo lo que se prometió en el discurso de posesión es enorme. Su forma de entender el gobierno la conoceremos en menos de dos semanas con la presentación del Paquete Económico 2019”, expresó Héctor Villarreal, director general del CIEP.

En la simulación, la pérdida recaudatoria del IVA resultó de la reducción de su tasa, efecto que predominó sobre el aumento del consumo derivado de menores precios de los bienes y servicios que se comercializan.

En el ISR los menores ingresos también fueron por la menor tasa, efecto que predominó sobre el que más empresas ubicaran sus operaciones en la frontera norte, dado que las pequeñas, que son mayoría, son menos propensas a cambios de domicilio fiscal.

–Paulo Cantillo

 

Fuente: Dinero en imagen

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