Los que hacen grafiti no consideran que es arte, afirma Pablo Romo

Ilegal, exposición que mostrará la diferencia entre el grafiti, el arte callejero y el muralismo, será abierta el 27 de octubre en el Foto Museo Cuatro Caminos. Se trata de que el público tenga consciencia respecto de esta particular escritura urbana, que no sólo la critique, sino que se sensibilice mediante lo que ya existe.

Apoyada en el trabajo de más de 30 artistas, la muestra llevará a los visitantes a un viaje de entendimiento desde los inicios del grafiti y el arte urbano, sus distintos nombres y definiciones, hasta lo que actualmente se considera la evolución del muralismo en el espacio público y su impacto en la sociedad.

Ilegal está integrada por piezas hechas ex profeso sobre los muros, en paneles móviles que se suspenderán del techo, en instalaciones audiovisuales y otras colocadas en estructuras o vehículos para su intervención. Hay obra legal e ilegal, expresó Guadalupe Lara, directora del recinto, quien recordó que el Foto Museo siempre cuestiona la imagen.

En rueda de prensa, Pablo Romo, curador de la exhibición y director de la revista en español Street Active Style, señaló que la escritura clandestina llegó a Ciudad de México hace 30 años desde Tijuana y los estados fronterizos. Admitió que intervenir el espacio público, desde luego, se ha considerado por años como un acto vandálico.

Sin embargo, “los que hacen grafiti en ningún momento han considerado que es arte, salvo los que, después de muchos años de práctica, deciden hacerlo de manera legal. Es decir, pedir el espacio público para poder realizar un mural. Ahí es cuando de algún modo el que hace grafiti o se expresa en un muro, se convierte en artista o exponente gráfico, muy distinto a lo que se considera actualmente como arte callejero o muralismo.

Romo se refirió a dicha escritura: “primero, es el tag (firma en español), después de evolucionar el trabajo sigue la bomba, que es lo que por lo general vemos en toda la ciudad. Posteriormente –puede ser de manera clandestina–, sigue la pieza, aunque de alguna manera ésta puede ser legal. Algo que queremos poner en claro es que el grafiti es escribir, es escritura.

“Ha habido muchas actividades y exposiciones alrededor de la ciudad, y en otros estados, donde traen personas de otros países que pintan murales en los edificios y dicen que es grafiti cuando en realidad no lo es, o podría serlo dependiendo quien lo haya hecho. Eso tratamos de ponerlo en claro en Ilegal, pues a lo largo de décadas ha habido confusiones y muchas personas han comunicado cosas que no son ciertas respecto del tema de expresarse en la calle, sea legal o ilegalmente.”

No es un tema de moda

El curador subrayó que el grafiti no es un tema de moda, porque pueden pasar 20 o 30 años y lo seguirán haciendo, dado que es una actividad por la que no cobran ni le piden apoyo a nadie. Eso también queremos dejarlo en claro. De esta manera se puede asociar y aceptar lo que sucede todos los días y todas las noches en las calles.

Carolina Montero, curadora del Foto Museo, añadió que, asimismo, habrá video, conferencias, charlas y venta de fotografías. Se presentará el proyecto Detrás del tag, del fotógrafo Pablo Allison, con textos de Alfonso Vázquez, que muestra la historia de personas que realizaron o realizan grafiti dentro de México. También se presentará el libro Operación jurástica, ensayo fotográfico de los hermanos Pablo y Roxana Allison.

El Foto Museo Cuatro Caminos se ubica en Ingenieros Militares 77.Ilegal cerrará el 13 de enero.

Fuente: La Jornada

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