Usar cigarrillo eléctrico también trae consecuencias para la salud

Como parte del proceso de recuperación de la adicción al tabo, está el cigarrillo eléctrico, dispositivo que emite vapor de agua.

El principal problema, advierten los expertos, es que no sabemos exactamente qué sustancias llevan los compuestos para vapear. Se trata de líquidos que normalmente contienen nicotina (aunque se pueden comprar sin ella), además de otras sustancias que le dan sabores variados: a menta, o frutas.
Y quizá en comparación lo sea, porque hay pocas cosas más nocivas para nuestro cuerpo que encender un cigarro, pero eso no quiere decir que vapear esté totalmente exento de riesgos, tal y como advierte la Sociedad Española de Neumología (SEN) en esta entrevista en la Cadena Ser.
Hasta ahora no existe ninguna regulación sobre el contenido de los cartuchos de vapeo, que se pueden comprar en tiendas especializadas o por internet sin ningún control. Muchos menores lo hacen y empiezan a vapear muy pronto, sin que haya control ninguno sobre qué es lo que están aspirando exactamente.
También podría causar cáncer
Las consecuencias, dice la SEN, ya se están dejando ver en las consultas médicas: neumonías, broncoespasmos o crisis de asma agravadas por esta nueva costumbre. Algunos estudios señalan que también tienen efectos cancerígenos, igual que el tabaco, y aquellos que contienen nicotina son igualmente adictivos, ya que es esta sustancia la que engancha al tabaco.
En esta entrevista, el portavoz de la SEN pone también en duda que sea útil a la hora de dejar de fumar, pero sí se muestra seguro de que puede ser una vía de entrada a esta adicción: «es igual que cuando das las primeras caladas a un cigarro. Terminas perdiendo el control y enganchándote sin darte cuenta».
Fuente: Plano Informativo

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