En 2018 se logró el encuentro del cine nacional con su público

En su último informe al frente del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), Jorge Sánchez Sosa señaló que en materia de producción, distribución, exhibición y formación de auditorios la vocación de esta administración fue hallar los caminos para que el cine mexicano se encuentre con su público.

Agregó que 2018 cerrará con una asistencia histórica a películas mexicanas con más de 30 millones de espectadores y, gracias a las multiplataformas de exhibición (televisión, plataformas digitales y programas especiales de exhibición), alcanzará más de 74 millones.

Indicó que en 2018 hubo nuevamente un incremento de la producción anual de cine mexicano: se realizaron 184 largometrajes. Con esta cifra, se cumplen cuatro años consecutivos con el mayor nivel de producción. Agregó que para finales del año los estrenos serán 105 largometrajes, la cantidad más alta en la historia reciente del país.

Más de 500 películas en esta administración

Durante esta administración, entre 2013 y 2018 han debutado en cines alrededor de 520 películas nacionales.

Precisó que, como organismo estatal, se tienen limitaciones dentro de la norma y la ley para aplicar cuotas o medidas similares para los cines comerciales, la televisión, la Internet o las plataformas digitales. Lo que buscamos es un punto de encuentro de nuestro cine con el público mediante actividades como la Semana de Cine Mexicano en tu Ciudad y las plataformas como FilminLatino y Cinema México Digital.

Recalcó que las producciones nacionales se han reforzado con el programa Semanas de Cine Mexicano en tu Ciudad, a la que asisten directores, guionistas y actores que no han tenido la oportunidad de presentar su película en los estados. Que ellos se relacionen con ese público es significativo, porque cuando se programan cintas mexicanas en salas comerciales llegan a tener una asistencia de 8 mil o 9 mil espectadores; no es justo que tenga una repercusión tan débil.

Pendientes

Señaló que uno de los asuntos que deja pendientes es “la intención de hacer una revisión de la Ley Federal de Cinematografía. Esto implica una visión renovada de lo que es la cinematografía y el audiovisual para incidir en lo que es el mercado, cómo se mueve, cuáles son sus derechos y obligaciones, para extenderla al mundo digital… No podemos omitir una realidad creciente y que son los nuevos medios de consumo del audiovisual. Creo que lograr un mejor equilibrio en el mercado es imprescindible, porque no podemos dejar que se rija por sí mismo”.

Jorge Sánchez definió su paso al frente del Imcine de esta forma: “ha sido de aprendizaje. Es como aquella película de Federico Fellini, Ensayo de orquesta, pues no imaginaba lo que me esperaba. Tenía una relación con el instituto como consejero, productor y distribuidor, pero nunca me imaginé lo que estaba del otro lado de la mesa. Lo que ahora llaman el ecosistema del cine y del audiovisual ha cambiado en los años recientes respecto de las décadas de los años 80 y 90, en las que desarrollé mi actividad profesional. En ese momento no soñábamos en que tendríamos un motor como es el Eficine; sí, luchamos por tener estímulos fiscales, pero lo veíamos lejano. Ahora es una realidad”.

Mayor diversidad en la oferta de géneros

Agregó: “Como productor pensé que conocía al gremio y esta nueva dinámica de producción hace que haya desarrollo –aunque sea precario– de una industria y que se genere mayor diversidad en la oferta de géneros, fenómeno indispensable para el progreso de cualquier cinematografía. Lo que me parece necesario es estimular la presencia de nuestras películas en las televisoras públicas y en los cines de arte”.

Admitió que deja al Imcine con muchas necesidades. Cuando comenzamos a explorar los caminos del mundo digital enfrentamos retos que ni nosotros sabíamos cómo solucionar, desde la parte jurídica, los trámites para gestionar un permiso para que una entidad pública como el instituto pueda hacer uso de las vías digitales para la difusión del cine mexicano.

Jorge Sánchez también informó que el número de películas apoyadas por el Estado se incrementó con 97 títulos. Este año se registra la más alta producción en la historia del cine nacional financiada con los fondos y/o estímulos públicos: Foprocine (32), Fidecine (10), Eficine Producción (55). Es importante decir que la base de la producción apoyada por el Estado generó escenarios de certidumbre, propiciando mayor producción privada.

Además de otorgar un incentivo para equipar y/o remodelar salas de cine que proyectan películas mexicanas, este año fueron aprobados mediante el Fidecine apoyos para la distribución nacional de cintas seleccionadas y/o premiadas en los festivales internacionales de Cannes, Berlín y Venecia; su distribución en el extranjero, y la promoción de la película mexicana nominada a los premios Óscar.

Impulso al cortometraje

Esta administración también se ocupó de la producción y posproducción del cortometraje mexicano. Durante los pasados seis años se dio continuidad al Concurso Nacional de Apoyo a Proyectos de Cortometraje, que en 2018 apoyó 20 trabajos. Además de muestras y festivales, este formato encontró un escaparate a escala nacional en las plataformas Cinema México Digital y FilminLatino.

Por medio del estímulo Gabriel García Márquez para la Creación Cinematográfica en México y Centroamérica, se apoyaron 21 proyectos documentales para fomentar ese género desde el punto de vista de las comunidades de los pueblos originarios y la población afro en México y Centroamérica.

En tanto con el Programa de Estímulo a Creadores, se apoyaron proyectos para la escritura de guion, en las categorías de rescritura, líneas argumentales y desarrollo de proyectos. En suma, en 2018 se respaldaron 15 proyectos para escritura de guion, seis para rescritura y nueve para su producción. Asimismo, este año se beneficiaron 27 películas mexicanas para su distribución, a través del Eficine.

 

Fuente: La Jornada

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