Cómo sacarle provecho a tu primera tarjeta de crédito

Usar una tarjeta de crédito no tiene porque ser un problema y mucho menos terminar en pesadilla, todo lo que hay que hacer es entender su funcionamiento, saber los compromisos que adquirimos al aceptarlas y buscar la que mejor se adapte a nuestros hábitos de consumo.  

Evitar el manejo de efectivo, financiar comprar, obtener beneficios de los programas de lealtad y crear un buen historial crediticio son algunas de las ventajas que el dinero de plástico representa para los usuarios.

¿Cómo funciona la tarjeta de crédito?

Tu tarjeta de crédito puede otorgarte hasta 50 días de financiamiento sin costo si aprendes a programar tus compras ¿Cómo lograrlo? Dado que las tarjetas de crédito se manejan en periodos mensuales el banco te asigna dos fechas de las que debes estar muy pendiente, éstas son: la fecha de corte y tu fecha de pago.

Entre la fecha de corte en la cual el banco emite tu estado de cuenta donde se detallan las compras y disposiciones que realizaste durante el mes anterior y la de pago fecha en la cual  debes pagar el saldo total si es que no deseas pagar intereses, existe un periodo de 20 días.

Si programas una compra importante el día inmediato a tu fecha de corte éste gasto se verá reflejado después de transcurrido un mes y aún tendrás los 20 días adicionales hasta tu próxima fecha de pago.

¿Cuál tarjeta me conviene?

Contrario a lo que podría pensarse, el CAT (Costo Anual Total) de la tarjeta de crédito no es el único factor a considerar al momento de elegir un plástico pues si acostumbras pagar el total de tus compras al final de mes, serás una de esas personas que no pagará intereses por el crédito y la tasa se vuelve irrelevante, en este caso debes enfocarte en los servicios y/o beneficios que la tarjeta incluye.

Las tarjetas de crédito se dividen en cuatro categorías o segmentos: Básica, Clásica, Oro y Platino. Obtener una tarjeta Oro o Platino dependerá de tu nivel de ingresos así como de contar un buen historial crediticio así que lo más probable es que, en caso de estar buscando tu primera tarjeta, obtengas una tarjeta Básica o Clásica, producto que representa el mayor volumen de clientes de los bancos.

El beneficio de las tarjetas básicas reside en el hecho de que no cobran comisión o anualidad, aunque estas tarjetas te ofrecen algunos seguros tales como protección en viajes, defunción y protección contra robo y/o extravío no incluyen promociones como acumulación de puntos o meses sin intereses.

Ten cuidado, las tarjetas básicas no son tarjetas baratas pues el CAT (Costo Anual Total) en este segmento oscila entre el 45.12% y el 67.61% de acuerdo al portal de la Condusef.

Quizá estés dispuesto a pagar alguna comisión anual a cambio de mayores beneficios, en este caso puedes optar por una tarjeta clásica. Obtendrás acceso a seguros, promociones y programas de lealtad, pero recuerda, nada de esto es gratis pues el costo de éstos beneficios estará reflejado en la anualidad y tasa de interés que pagarás en caso de no cubrir el 100% de tu adeudo mes a mes.

¿Qué debo tener en cuenta?

Solemos asociar el número de tarjetas de crédito que manejamos con nuestra posibilidad económica y eso no siempre es correcto. Manejar más de dos plásticos equivale a lidiar con mayor tiempo para revisar estados de cuenta y pagar cuotas anuales por servicios que quizá no utilicemos o que se repitan entre los diferentes productos que manejamos.

Rehúsa adquirir el hábito de pagar solo los mínimos de tu tarjeta pues lo único que lograrás será eternizar la deuda y terminar pagando varias veces lo que hoy parecía una buena compra.

Tampoco es buena idea utilizar las promociones a meses sin intereses cuando lo que compres no durará más allá del plazo en que aún continuarás haciendo los pagos mensuales tales como comida, ropa o novedades de electrónica.

Prefiere esta opción de compra solo cuando se trate de bienes duraderos o el proveedor te ofrezca la opción de ampliar la garantía de tu compra.

Ante todo, ten claro que la tarjeta de crédito no significa un aumento de sueldo y que el dinero de que dispones vía ese crédito tiene un costo que se traduce en intereses.

Aprender a manejar la tarjeta de crédito de forma responsable te ayudará a lograr metas financieras como llevar un presupuesto, planear y diferir el pago compras importantes, hacer frente a una emergencia o anticipar algún gusto. Recuerda, toma el control de tu dinero antes de que otros lo hagan por ti.

 

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