Qué hacer si te sale una perrilla en el ojo

Si de pronto te empezó a doler el párpado y, al tocarlo, sentiste una pequeña protuberancia, es muy probable que se trate de una perrilla. Si bien puede no ser algo grave, es importante tratarla; para ayudarte, resolvemos la pregunta: ¿qué hago si me sale una perrilla?… y ¡cuidado con lo que andas viendo!

Las perrillas no son algo nuevo ni del otro mundo, de hecho, es muy probable que la mayoría de nosotros hayamos tenido una alguna vez en nuestra vida y no precisamente por andar viendo cosas que “no debemos”.

 

Así es, nadie sabe el origen real, pero es todo un mito popular la idea de que esta protuberancia sale por ver a dos perros apareándose, lo cual en algunos casos se desvirtuó hacia cualquier imagen relacionada con sexo, aunque hay quienes lo relacionan también con ver a canes defecando. Para que dejes de echarle la culpa a los pobres peludos, desmentimos ese mito.

 

¿Por qué salen las perrillas?

Pese a todos los dichos de nuestras abuelitas, las perrillas, que en realidad se llaman orzuelos, se producen por una infección de las glándulas sebáceas que se encuentran en el párpado, según señalan especialistas de Mayo Clinic, siendo el estafilococo responsable de la mayoría.

 

Aunque tenga la apariencia de un grano (pues suele contener pus), es muy importante que no intentes exprimirlo, al igual que estos tipos de granos que no debes reventar, porque la infección se propagará. Además de esta protuberancia, es muy probable que sientas dolor e hinchazón en el párpado y lagrimeo en el ojo afectado.

 

Si bien generalmente aparecen en la parte externa del ojo, en ocasiones se dan en la interna. Por suerte, la mayoría son inofensivos y no afectan la visión, por lo que podrás seguir viendo todo lo que quieras aun mientras esté presente.

 

¿Qué hago si me sale una perrilla?

De acuerdo al sitio MedlinePlus, los orzuelos suelen mejorar por sí solos en un par de días, por lo tanto, únicamente quedará aliviar la molestia. Para esto, aplica compresas húmedas tibias sobre el ojo cerrado de 5 a 10 minutos 4 veces al día junto con un masaje suave en el párpado.

 

Eso sí, mientras lo tengas, salvo al poner las compresas o lavar el ojo (bastará con un poco de agua y jabón, siempre con cuidado), es muy importante que no lo toques, en especial si no te has lavado las manos.

 

Asimismo, es importante evitar maquillarte los ojos y, de ser posible, usar lentes de contacto hasta que la perrilla sane, de esa forma mantendrás la limpieza y evitarás la contaminación.

 

Tómalo en cuenta

Una característica de los orzuelos es que pueden reaparecer, por lo tanto, expertos recomiendan que, si los has tenido, sigas poniendo compresas tibias cotidianamente, para prevenir que suceda.

 

De igual modo, evita usar maquillaje viejo. Así es, aunque no lo creas, caduca, conoce su tiempo de vida y, muy importante, desmaquíllate cada noche y ¡no lo prestes! Por otro lado, no olvides la recomendación de tu mamá: no te talles los ojos ni te los toques y lava tus manos, así como los lentes de contacto, antes de colocarlos.

 

Finalmente, si después de 48 horas no ves mejoría o la hinchazón se propaga a otra área del rostro, consulta inmediatamente a tu médico para que te dé un tratamiento, el cual suele consistir en antibiótico en ungüento o gotas… aunque si no cede, puede requerir drenar la perrilla.

 

Plano informativo

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