Eiza González se ganó su lugar

Su presencia en Hollywood se dio hace cinco años, cuando la mexicana Eiza González firmó por primera vez un contrato para ser parte de una producción estadunidense (Jem y los hologramas, 2015). A partir de ese momento, la mexicana de 30 años se trazó un camino en la industria del entretenimiento y hoy su nombre se encuentra ya no al final de la lista de créditos, sino dentro de los créditos principales. Ejemplo de ello es Bloodshot, cinta de acción y ciencia ficción en la que la mexicana se muestra al tú por tú con Vin Diesel y Guy Pearce, protagonistas masculinos de dicha historia.

Realmente ésta fue la primera vez que me ofrecieron la película directamente, así que no tuve que hacer casting. Ahora sí que me sentí muy honrada, pues era la primera vez que tenía una oferta directa sin tener que audicionar y esto fue porque el director me había visto antes en un proyecto, le gustó mucho lo que vio y escribió el proyecto pensando en mí. Cuando lo conocí fue cuando me convenció de que era la correcta para el papel. Ha sido increíble, porque nunca había tenido la oportunidad de castear a los actores conmigo, y Vin Diesel y yo éramos los personajes principales y tuve la oportunidad de ver el proceso de los demás al ser casteados con nosotros y no al revés”, expresó en entrevista telefónica desde Los Ángeles, Eiza González.

 

 

En Bloodshot, filme que se estrena este fin de semana en la cartelera de nuestro país, Eiza González interpreta a K.T., una chica que trabaja en una empresa dedicada a la manipulación genética y celular por medio de la nanotecnología, misma que es liderada por el personaje de Guy Pearce.

Tras un incidente trágico, el cuerpo del soldado Ray Garrison (Vin Diesel) es manipulado por el equipo en el que trabaja K.T. y entre ambos se da una relación especial. Ante la pregunta de cómo es que se relaciona con estos actores, que en cierta medida han mantenido una carrera en Hollywood, Eiza confesó que desde hace tiempo ve a todos como sus iguales.

 

¿Sabes qué pasa? Ya no lo ves así. Son tus compañeros de trabajo, sin ninguna diferencia de los que están contigo, por ejemplo, en la oficina. Al final del día no puedes estar enfocado en si eres no sé quién, en si ella es tal o cual persona, creo que estás más enfocado en lo que puedes hacer para que tu personaje demuestre tal o cual cosa. Realmente ese efecto se pierde al primer año de que llegas a Hollywood, eso se pierde con el tiempo y al final del día son humanos, no dejan de ser una bola de personas que están buscando sus sueños y tratando de mejorar en sus carreras”, acotó González Reyna.

Aunque ve de esa manera a sus compañeros de trabajo, llámense Vin Diesel, Guy Pearce, o Ansel Elgort, Kevin Spacey o Jon Hamm, con quienes trabajó en Baby Driver (2017), la chica que inició su carrera en las telenovelas no demerita el hecho de ser una de las contadas mexicanas que ha impreso su nombre en Hollywood.

Sí tengo momentos surreales y también tengo otros que son parte de mi día a día. Siento a veces que tomo por sentado lo que tengo y luego no me doy cuenta de todo esto y entro en shock. No sé cómo explicarlo, pero me da mucho orgullo todo esto, pues he trabajado muchos años para llegar a donde estoy, han sido muchos esfuerzos y el ver como estos han dado resultado, ver los frutos, me da orgullo. Siento que me da más shock cuando mi mamá me dice: ‘¿Te acuerdas cómo hace tantos años estabas en México y no sabías si querías ser actriz o no?’ Darme cuenta de todo lo que ha pasado desde entonces ha sido surreal, me he divertido muchísimo y me siento muy agradecida con la vida”, reflexionó la también cantante.

 

 

Durante casi medio año Eiza González se adentró en la cultura sudafricana debido al rodaje de Bloodshot, filme que corrió a cargo de Dave Wilson, se llevó a cabo en dicho país. Eiza comentó que se la pasó muy bien durante este periodo, debido, entre otras cosas, a que ya conocía de tiempo atrás a la esposa de Vin Diesel, la modelo mexicana Paola Jiménez.

Sí, la conozco desde hace muchísimo, desde que yo era muy chiquita, pues Paloma era modelo de mi mamá (la exmodelo y empresaria Glenda Reyna), así que fue muy chistoso cómo da vueltas la vida y que ahora estamos aquí juntas y nos reíamos de eso. Yo quiero mucho a su familia y fue una gran experiencia en ese aspecto”, expresó.

 

Sobre los rasgos que se usaron del personaje de K.T. que le tocó interpretar en Bloodshot, la joven mexicana comentó que le gustó cómo plasmaron a una mujer

El personaje era interesante porque tenía mucha complejidad, es el único personaje que sabe lo que está pasando y no quiere ser parte de ello, pero debe fingir. Te das cuenta de la bondad y de lo buena persona que ella es.  Muchas veces en las películas de acción siento que los personajes femeninos pierden oportunidad de ser humanos y ser más suaves y ella tiene ese balance perfecto al tener esa suavidad, ese carisma, ese cariño y esa oportunidad de ser un buen ser humano con muchas cualidades, como ser independiente y hacer las cosas por ella misma”, remató.

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