EU engaña a migrantes con solicitud de asilos: activistas

Una familia peruana que esperó seis meses en la frontera de México por fin tuvo el jueves la oportunidad de solicitar asilo en Estados Unidos. Pero debido a que esperaron en suelo mexicano, como las autoridades estadunidenses les indicaron, enfrentan una nueva realidad: el asilo será denegado a quien haya transitado por un tercer país después del 16 de julio.

Si la familia hubiera cruzado ilegalmente hacia Estados Unidos cuando llegó a Tijuana, habría escapado a la prohibición parcial al asilo impuesta por el gobierno del presidente Donald Trump.

El Southern Poverty Law Center y otras organizaciones activistas solicitaron el jueves a un juez que prohíba al gobierno estadunidense aplicar las nuevas restricciones a quienes se presentaron en los cruces fronterizos oficiales para pedir asilo antes del 16 de julio, cuando fue anunciada la nueva política.

El gobierno de Trump recurrió a una estrategia de “señuelo y engaño” cuando indicó a los migrantes que esperaran en México su oportunidad para solicitar asilo antes de endurecer los requisitos, dijeron abogados en un documento entregado a una corte.

Es difícil saber cuántas personas caen en esa categoría, pero los diversos grupos calculan que serían unas 26 mil que están en listas de espera en ciudades mexicanas fronterizas para presentar su solicitud inicial de asilo. The Associated Press había contabilizado para finales de julio 19 mil tan sólo en cuatro ciudades, y de esa cifra 10 mil correspondían a Tijuana.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos declinó hacer declaraciones sobre el documento presentado ante la corte, que es parte de una demanda relacionada con dos prácticas cruciales que han desanimado y frustrado a los solicitantes de asilo.

Una de ellas, conocida oficialmente como “dosificación”, ha limitado considerablemente el número de solicitantes de asilo aceptados por día en los cruces fronterizos desde principios de 2018. El gobierno afirma que puso en marcha la política debido a problemas de cupo.

La otra política entró en vigor el 12 de septiembre para denegar el asilo a quien llegue a Estados Unidos sin haberlo solicitado antes en uno de los países por los que transitó.

Las autoridades estadunidenses han afirmado reiteradamente que la forma correcta de solicitar el asilo es pidiéndolo en los cruces fronterizos, no ingresando ilegalmente. Esto ha causado que decenas de miles de migrantes esperen en ciudades fronterizas mexicanas, a menudo peligrosas, de conformidad con un sistema opaco y caótico de listas de espera que varía considerablemente de ciudad a ciudad.

Las autoridades mexicanas de inmigración, las autoridades locales o estatales, los albergues para migrantes o los migrantes mismos, manejan las listas dependiendo de la ciudad.

El asilo se niega a las personas que ingresaron en Estados Unidos el o después del 16 de julio, al margen de cómo cruzaron la frontera, incluidos quienes llegaron antes de esa fecha y decidieron esperar en México por indicación de las autoridades estadunidenses.

“El gobierno no puede aplicar esa estrategia inmoral de señuelo y engaño”, de acuerdo con el documento presentado por las organizaciones Southern Poverty Law Center, Center for Constitutional Rights y American Immigration Council.

En el documento se exige una acción inmediata para “remediar de una sola vez las repercusiones conjuntas de estas políticas”.

El escrito es parte de una demanda añeja entablada en una corte federal de San Diego a nombre del grupo activista Al Otro Lado, con sede en Los Ángeles, en la que se afirma que la dosificación niega a las personas el derecho a solicitar asilo estipulado en la ley de Estados Unidos y en las leyes internacionales. El juez no ha emitido aún su fallo sobre el caso.

“Este no es el DMV… no debería haber turnos”, dijo Melissa Crow, abogada del Southern Poverty Law Center.

Las autoridades estadunidenses han afirmado que respetan el derecho a pedir asilo.

“No se está devolviendo a la gente, se les pide que esperen”, dijo Kevin McAleenan, secretario interino de Seguridad Nacional ante reporteros en octubre de 2018, cuando era comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza.

 

La Jornada

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